Turrialba tiene una extensión territorial de 1.664,57 kilómetros cuadrados, lo cual significa el 52 % de toda la provincia de Cartago, siendo más extenso en territorio que todos los otros cantones que conforman el resto del territorio provincial. Turrialba se ubica de nor-oeste a sur-este, entre el área de Conservación de la Cordillera Volcánica Central, y el Parque Internacional de la Amistad, y rodeado de seis zonas protegidas.

Turrialba, un lugar para la Aventura y la Amistad!

Su población actual es de aproximadamente 70.000 habitantes, y la ciudad de Turrialba, cabecera del cantón tiene aproximadamente 35.000 habitantes.

La Ciudad de Turrialba está enclavada en un valle, rodeado de montañas y ríos con la imponente vista del Volcán Turrialba en la parte noroeste. La Ciudad se localiza a solo 64 kilómetros al sur-este de San José, y a 108 Km. al oeste de Puerto Limón. Es una de las puertas de entrada y salida al Atlántico.

Su altitud es de 639 metros sobre el nivel del mar, y está atravesada por los ríos Turrialba y Colorado. En veinte minutos, el visitante puede pasar de 640 metros de altitud a 2900, en incluso con un poquito de más tiempo a 3.300 metros, con temperaturas que van de calidas a frías, y con escenarios de gran belleza natural, donde sobresale la selva y los grandes bosques primarios, hasta la vegetación propia de las zonas montañosas frías del Volcán Turrialba.

La gente de Turrialba se distingue por su amor y orgullo que profesan a su tierra. Es corriente encontrar afiches y calcomanías donde se dice ”si volviera a nacer, nacería nuevamente en Turrialba.”. Hay en la campiña turrialbeña una enorme riqueza cultural, fraguada desde los indígenas, hasta las culturas del caribe negro, del hombre de la meseta, y de los europeos y extranjeros que han llegando al cantón. Su gente es afable, alegre, trabajadora, inteligente, emprendedora, y llena de gusto por las necesidades espirituales, por la que no es de extrañar que de ella hayan surgido hombres y mujeres que le han servido al país en la cultura, en el arte, en la música, y en los lemas, en la política y en la actividad empresarial en el campo de la literatura basta tan solo recordar al insigne poeta Jorge De Bravo.